Las aplicaciones que afirman revelar tu vida pasada son, de principio a fin, entretenimiento. No averiguan nada sobre ti, no consultan ningún registro y no tienen forma de verificar el resultado que muestran. Funcionan como un cuestionario de revista: son divertidos, te dan una captura de pantalla para enviar al grupo y listo. Sabiendo esto, puedes disfrutar del juego sin llevarte ninguna sorpresa, ni por el resultado ni por la presión.
Este texto explica cómo estas aplicaciones construyen la respuesta, por qué el resultado parece personal aunque sea genérico, qué datos solicitan y qué hacer para evitar dejar demasiada información. También aborda el problema cuando la aplicación trasciende el teléfono móvil y se convierte en un servicio de pago, ya que entonces la conversación cambia de tono.
¿Cómo llega la aplicación a ese resultado?
Básicamente hay tres recetas, y ninguna de ellas implica descubrimiento.
El primero es el Lotería disfrazada de cálculoLa aplicación toma tu nombre o fecha de nacimiento, lo convierte en un número y usa ese número para seleccionar un texto de una lista predefinida. Como el cálculo siempre es el mismo, el resultado se repite: inténtalo con la misma fecha en dos dispositivos y verás la misma "vida pasada".
El segundo es el cuestionario de personalidad. Respondes a diez o quince preguntas sobre tus gustos y miedos, y el programa te devuelve un perfil elaborado con frases generales. Esta técnica se conoce en psicología como el efecto Barnum: las descripciones lo suficientemente vagas como para aplicarse a casi cualquier persona suenan extremadamente personales para cada lector.
El tercero, el más reciente, utiliza generación de imágenes. Mediante una selfie, la aplicación crea retratos con ropa de época y ambientación histórica. Es el mismo tipo de filtro que envejece el rostro o cambia el peinado, pero aplicado a un tema específico. La imagen se crea al instante, sin necesidad de buscarla en ningún sitio.
¿Por qué el resultado parece tan seguro?
Leer “eres un alma vieja, que ha afrontado pérdidas y ha aprendido a empezar de nuevo” tiene sentido para prácticamente cualquier adulto. Nuestro cerebro completa lo que falta y descarta lo que no encaja. Si a eso le sumamos la expectativa de alguien que abrió la aplicación precisamente queriendo creerlo, el efecto se vuelve muy potente.
No hay nada de malo en disfrutarlo. Lo importante es no usar los resultados para tomar decisiones importantes: sobre relaciones, dinero, mudarse a otra ciudad o tratamientos médicos. Es un juego, y los juegos no dan consejos.
Los datos que entregas sin darte cuenta.
Aquí viene la parte práctica que casi nadie nota. Para funcionar, estas aplicaciones suelen solicitar el nombre completo, la fecha y hora de nacimiento, la ciudad de nacimiento y, en las que generan una imagen, una foto del rostro. Se trata de información valiosa: la fecha de nacimiento y el nombre completo se solicitan para la recuperación de la cuenta y la verificación de identidad, y la foto del rostro es un dato biométrico, considerado como categoría sensible según el Reglamento General de Protección de Datos.
Antes de instalar la aplicación, conviene leer la política de privacidad y buscar tres respuestas: ¿la foto se procesa en el dispositivo o se envía a un servidor?; ¿cuánto tiempo se almacena?; y ¿el desarrollador se reserva el derecho de usar las imágenes para entrenar sistemas? Si esta información no está disponible, esa es la respuesta.
Facturación recurrente: el otro riesgo
El modelo más común en esta categoría es una prueba gratuita de tres días que se convierte en una suscripción semanal. El resultado aparece borroso, con un botón para mostrarlo, y este botón lleva a la pantalla de pago. Si decides suscribirte, anota la fecha en tu calendario: la cancelación se realiza en la tienda, en "Pagos y suscripciones" en Google Play o en "Suscripciones" en los Ajustes del iPhone. Desinstalar la aplicación no cancela nada.
Cuando la conversación se aleja del teléfono celular.
Existe un mercado para sesiones de "regresión" remuneradas, tanto presenciales como por videoconferencia. En este caso, conviene hacer una advertencia: las investigaciones sobre la memoria demuestran que los recuerdos pueden crearse mediante la sugestión, especialmente en un estado de profunda relajación y en respuesta a preguntas guiadas. Lo que una persona experimenta como un recuerdo vívido puede haberse originado durante la propia sesión.
Por lo tanto, el sufrimiento psicológico genuino —ansiedad, duelo, miedo persistente, trauma— requiere tratamiento por parte de un psicólogo o psiquiatra, profesionales con formación y certificación profesional. La curiosidad espiritual es un asunto personal y legítimo; sustituir el tratamiento por terapia regresiva no lo es.
Cómo disfrutar sin dolores de cabeza.
- Elige aplicaciones que indiquen en su descripción que son para entretenimiento.
- Evita aquellas que requieran iniciar sesión con redes sociales; si las instalas, revoca el acceso posteriormente.
- Si la aplicación genera una imagen, utiliza una que no te importaría ver circulando.
- Comprueba la cantidad y la frecuencia antes de pulsar cualquier botón de "revelar".
- Lee las reseñas recientes: las quejas sobre facturación suelen aparecer primero allí.
Efecto Barnum: Por qué el resultado parece hecho a tu medida
Tiene un nombre, se ha estudiado durante décadas y explica la mayor parte de la sensación de tener razón. Efecto Barnum —o efecto Forer— es la tendencia a aceptar como personal y precisa una descripción vaga que, de hecho, se aplica a casi todo el mundo.
Frases construidas de esta manera aparecen en prácticamente todas estas aplicaciones:
- “"Tienes una gran necesidad de ser aceptado, pero tiendes a ser muy crítico contigo mismo."”
- “"En otra vida afrontaste una pérdida importante y aprendiste de ella."”
- “"Tienes un lado reservado que poca gente conoce."”
Todas suenan específicas, pero ninguna lo es. A esto se suman dos mecanismos: sesgo de confirmación, lo que te hace recordar los puntos que coincidieron y olvidar los que no; y el hecho de que Nadie vuelve a comprobarlo.. El juego nunca se somete a auditorías, y por eso persiste la impresión de éxito.
Una prueba que cualquiera puede realizar en dos minutos: Ejecuta la aplicación dos veces. con datos diferentes: un nombre diferente, una fecha diferente. Si los textos funcionan igual de bien, acabas de encontrar la respuesta.
¿Qué incluye el servicio de instalación?
En esta categoría, el producto suele ser el registro. Vale la pena saber qué información proporciona el dispositivo:
- Nombre completo y fecha de nacimiento, que en conjunto permiten identificar a una persona con bastante precisión.
- Disparo a la cabeza, Esto ocurre cuando la aplicación "analiza tu imagen". Una foto facial es información sensible en un sentido amplio y se envía a un servidor de terceros.
- Lugar y hora de nacimiento, solicitudes de aplicaciones que combinen la temática con la astrología.
- Contactos y horario, cuando la función es "averiguar con quién has vivido", una petición que no tiene justificación alguna.
- Respuestas al cuestionario sobre miedos, relaciones e historia personal, lo cual constituye material de valor comercial.
Antes de la instalación, dos comprobaciones resolverán este problema: la lista de permisos en el listado de la tienda: una aplicación de entretenimiento no necesita contactos, micrófono ni ubicación precisa, y la sección de seguridad de datos, donde el desarrollador declara qué datos recopila y si los comparte con fines publicitarios.
Cargos recurrentes: cómo darse de baja antes de pagar accidentalmente.
El procedimiento es el mismo en toda la categoría: respondes a todas las preguntas, la aplicación las procesa con animación y aparece el resultado. borroso O a medio camino: para ver el resto, un breve periodo de prueba con renovación automática.
Cómo protegerse:
- Cancela la renovación el mismo día en que te registres. Conservarás el acceso hasta el final del período pagado.
- La cancelación se verá reflejada en tu cuenta de la tienda de aplicaciones., en las suscripciones, no dentro de la aplicación, aunque pueda sugerir lo contrario.
- Consulta la lista de suscripciones activas. De vez en cuando. Ahí es donde aparecen los cargos que nadie recuerda haber autorizado.
- Tenga cuidado con los valores semanales. La facturación semanal es el formato preferido para esta categoría precisamente porque, aunque parezca poco, suma una cantidad considerable a lo largo del año.
- Si ya se le ha cobrado incorrectamente, La disputa la gestiona la tienda de aplicaciones, que normalmente acepta las solicitudes de reembolso cuando el proceso de suscripción ha sido confuso.
Cuando la curiosidad va más allá del entretenimiento.
Llega un punto en que el tema deja de ser una broma, y vale la pena nombrarlo con cuidado y sin juzgar.
Este tipo de aplicaciones a veces llegan a personas que están pasando por un duelo, una crisis o un sufrimiento real, y la promesa de respuestas puede convertirse en una dependencia de las consultas: pagar por un resultado tras otro, buscando alivio. Cuando esto sucede:
- El gasto se acumula en pequeños cargos., a menudo semanalmente, lo que suma una cantidad considerable a lo largo de los meses.
- La decisión final se pospone., Porque la respuesta parece estar por llegar.
- El sufrimiento no está siendo tratado., Y es él quien exige atención.
Si el problema surge junto con ansiedad persistente, duelo no resuelto o dificultad para seguir adelante con la vida, lo mejor es buscar ayuda profesional de la salud mental; y en Brasil, la atención es gratuita a través del sistema público de salud, además de servicios de apoyo emocional por teléfono y conversación en persona, disponibles en cualquier momento y sin costo alguno.
Y para quienes buscan información desde una perspectiva espiritual o religiosa, el interlocutor es su comunidad de fe, no una aplicación que cobra semanalmente para mostrar el resto del texto.
Conclusión
Ninguna aplicación puede revelar vidas pasadas porque no existe una base de datos que consultar. Lo que existe es un texto seleccionado al azar, un cuestionario genérico o un retrato generado por computadora: tres formas de entretenimiento, todas legítimas siempre y cuando se las considere como tal.
Si vas a hacer bromas, ten en cuenta la información que compartes: tu nombre completo, fecha de nacimiento e incluso, a veces, tu rostro. Revisa la política de privacidad, presta atención a la firma y guarda el resultado en un lugar seguro: el sitio para bromas de grupo, no para decisiones importantes.
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